Terapia de luz roja para la piel: el ensayo con 136 personas que lo demostró
La piel es donde la terapia de luz roja pisa terreno más firme. No porque ahí el marketing haga más ruido, sino porque la piel es fácil de medir. Se puede fotografiar, se puede analizar la densidad de su colágeno con ecografía y se puede cartografiar su rugosidad con perfilometría digital. Hay mucho menos margen para ocultar un resultado nulo que en ámbitos donde el resultado es cómo dice sentirse alguien.
El ensayo que conviene conocer
En 2014, Wunsch y Matuschka publicaron un ensayo prospectivo, aleatorizado y controlado en Photomedicine and Laser Surgery. Sigue siendo una de las pruebas más citadas en este campo, y vale la pena entenderlo en detalle y no solo como titular.
Diseño: 136 voluntarios, de los cuales 113 se asignaron aleatoriamente a cuatro grupos de tratamiento y se compararon con 23 controles. Los participantes recibieron tratamiento dos veces por semana hasta un total de 30 sesiones. Se probaron dos fuentes de luz: un espectro rojo estrecho de 611 a 650 nm y un espectro policromático amplio de 570 a 850 nm.
Mediciones realizadas al inicio y después de 30 sesiones:
- Evaluación ciega de fotografías clínicas
- Medición ecográfica de la densidad del colágeno
- Perfilometría digital computarizada de la rugosidad de la piel
- Evaluación de la satisfacción de los pacientes
Resultados: los participantes tratados mostraron una mejora significativa del aspecto de la piel, una reducción significativa de la rugosidad en la perfilometría y un aumento significativo de la densidad del colágeno intradérmico en la ecografía. La evaluación fotográfica ciega confirmó una mejora significativa frente a los controles.
Puedes leerlo en 10.1089/pho.2013.3616.
El hallazgo que nadie cita
Ese artículo incluye un segundo resultado que la mayoría de las páginas de producto omiten, y podría decirse que es el más útil.
El espectro policromático amplio, de 570 a 850 nm, no mostró ninguna ventaja frente al espectro solo rojo. Más longitudes de onda no produjeron un mejor resultado.
Conviene recordarlo la próxima vez que se comercialice un dispositivo por el número de longitudes de onda que emite. Según esta evidencia, más colores en la ficha técnica no equivalen a más beneficio.
Qué ocurre en el tejido
La luz roja e infrarroja cercana la absorbe la citocromo c oxidasa de las mitocondrias, lo que aumenta la disponibilidad de ATP. Los fibroblastos, las células que fabrican colágeno y elastina, tienen una gran demanda metabólica. Si les das más energía disponible, aumenta la síntesis de colágeno.
El colágeno es también la razón de los plazos. Formar nuevo colágeno dérmico es un proceso biológico lento. No es un tratamiento en el que veas resultados a la mañana siguiente, y cualquier afirmación en sentido contrario debería hacerte sospechar.
Treinta sesiones es el verdadero titular
Dos veces por semana durante 30 sesiones son aproximadamente quince semanas de uso constante antes de medir los resultados.
Esa sola cifra explica la mayor parte de las decepciones con la terapia de luz roja para la piel. La gente la prueba dos o tres semanas, no ve nada y concluye que no funciona. El ensayo que aportó la evidencia más sólida del campo midió sus resultados tras casi cuatro meses.
Si no estás dispuesto a ser constante durante tres o cuatro meses, esta no es la intervención adecuada para ti.
Lo que no hace
- No sustituye a la protección solar. La exposición a los rayos UV sigue siendo el principal factor del envejecimiento de la piel. La terapia de luz no lo revierte.
- No iguala a un láser de rejuvenecimiento ni a los inyectables en arrugas profundas o pérdida de volumen. Herramientas distintas, magnitudes distintas.
- El melasma exige precaución. El calor y determinadas longitudes de onda pueden empeorar la pigmentación en pieles con tendencia al melasma. Consulta antes a un dermatólogo.
- Los resultados son graduales y acumulativos, y desaparecen si lo dejas.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tardaré en ver resultados de la terapia de luz roja en la piel? El ensayo más sólido midió los resultados tras 30 sesiones a lo largo de unas quince semanas. Piensa en meses, no en semanas.
¿Con qué frecuencia debo usarla? Dos veces por semana fue el protocolo del ensayo aleatorizado descrito.
¿Qué longitud de onda es mejor para la piel? En ese ensayo, la luz roja de 611 a 650 nm funcionó igual de bien que un espectro más amplio. La luz roja es la base del tratamiento de la piel.
¿La terapia de luz roja aumenta realmente el colágeno? En ese ensayo, la densidad del colágeno intradérmico medida por ecografía aumentó significativamente frente a los controles. Es una medición directa, no una valoración subjetiva.
¿Es segura? El ensayo la consideró segura y bien tolerada. No hay UV, así que no hay riesgos asociados a la radiación UV.
Conclusión
La piel es el uso de la terapia de luz roja con mejor respaldo científico, avalado por un ensayo controlado aleatorizado con evaluación ciega y criterios de valoración objetivos basados en instrumentos, no en opiniones. Los efectos son reales, graduales y dependen de la constancia durante meses.
Nuestros sistemas Future Form abarcan el rango de luz roja e infrarroja cercana utilizado en esta investigación, desde mascarillas faciales hasta paneles y camas de cuerpo completo. Envío gratuito a todo el mundo, con todos los aranceles de importación e impuestos incluidos.
This article is for general information and is not medical advice. Speak to a qualified healthcare professional about your own circumstances, particularly if you are pregnant, taking photosensitising medication or being treated for a medical condition.
