La microbiota intestinal es la comunidad de bacterias y otros microbios que viven en el aparato digestivo. Se ha convertido en una de las áreas más activas de la investigación en salud, y también ha atraído mucho marketing que va muy por delante de la evidencia. La terapia de luz es un buen ejemplo.
Lo que muestra la investigación
Un pequeño número de estudios en animales, principalmente en ratones, han informado de que la aplicación de infrarrojo cercano en el abdomen fue seguida de cambios en la composición de las bacterias intestinales. Los investigadores sugirieron que la luz podría actuar sobre el organismo en su conjunto y no directamente sobre las bacterias.
Es un hallazgo preliminar interesante. No es evidencia de que la terapia de luz mejore la salud intestinal en las personas.
Lo que no sabemos
- Si el mismo efecto se produce siquiera en humanos
- Si un cambio en las bacterias sería bueno, malo o neutro para la salud
- Qué longitud de onda, dosis o duración de sesión importarían
No hay ensayos controlados en humanos que demuestren que la luz roja o el infrarrojo cercano mejoren la digestión o cualquier afección digestiva.
Cuándo acudir al médico
Los síntomas digestivos persistentes, como cambios en el hábito intestinal, sangre en las heces, pérdida de peso sin explicación, dolor o hinchazón persistentes, requieren una evaluación médica. La dieta, el sueño, la actividad física y, cuando sea necesario, el tratamiento médico son lo que respalda la evidencia para la salud intestinal.
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