La fertilidad masculina es una preocupación frecuente y un ámbito en el que, comprensiblemente, la gente busca cualquier cosa que pueda ayudar. Por eso es importante dejar claro lo preliminar que es la investigación sobre la terapia de luz.
Qué estudia la investigación
- Estudios de laboratorio: en algunos estudios, muestras de esperma expuestas a luz roja o infrarrojo cercano en una placa han mostrado cambios en la motilidad
- Estudios en animales: un pequeño número ha analizado la luz aplicada sobre los testículos
No hay ensayos controlados en humanos que demuestren que la terapia de luz roja o de infrarrojo cercano mejore la calidad del esperma o la probabilidad de concebir.
Una nota sobre el calor
La producción de esperma es sensible al calor, y por eso los testículos están fuera del cuerpo. Las saunas, los baños calientes y los dispositivos que generan calor sobre la ingle pueden reducir temporalmente la calidad del esperma. Si estás intentando concebir, evita calentar esa zona.
Lo que no es
La terapia de luz no es un tratamiento de fertilidad, y nuestros sistemas no están diseñados ni probados para ese fin.
Por dónde empezar
Si lleváis un año intentando concebir (o seis meses si tu pareja tiene más de 35 años), ambos deberíais acudir al médico. Un seminograma es sencillo, y muchas causas de infertilidad masculina son tratables. No fumar, limitar el alcohol, mantener un peso saludable y hacer ejercicio con regularidad es lo que respalda la evidencia.
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