El dolor nervioso se siente distinto del dolor muscular o articular. La gente lo describe como ardor, hormigueo, descargas eléctricas o entumecimiento, a menudo en manos y pies. Normalmente tiene una causa de fondo, como la diabetes, la compresión de un nervio, un déficit vitamínico o ciertos medicamentos, y esa causa debe identificarse y tratarse.
Qué estudia la investigación
La fotobiomodulación se ha estudiado para el dolor de origen nervioso de dos maneras. Los estudios en animales han analizado si la luz favorece la regeneración de nervios periféricos dañados. Pequeños ensayos en humanos han medido las puntuaciones de dolor y la sensibilidad, sobre todo en la neuropatía diabética y el síndrome del túnel carpiano.
Algunos ensayos informan de mejoras modestas; otros no. Las revisiones describen la evidencia como prometedora en algunos aspectos, pero no concluyente. La reparación nerviosa se ha demostrado en animales, no en personas.
Lo que no es
La terapia de luz no trata el daño nervioso ni su causa, y nuestros sistemas no están diseñados ni probados para ese fin. Además, con menos sensibilidad puede que no notes bien el calor, así que cualquier dispositivo de luz o calor requiere un cuidado especial sobre la piel entumecida.
Cuándo acudir al médico
Consulta al médico si aparece entumecimiento, hormigueo o debilidad nuevos, si los síntomas se extienden o si pierdes sensibilidad en los pies y tienes diabetes.
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